Lo hemos iniciado en Pachacútec con la intención de poner en práctica nuestra experiencia de modo más organizado y como un modo de seguir despejando nuestras dudas y  recreando nuestras ideas. Es un proyecto de investigación en el que promoveremos (y mediremos) la atención integral y el desarrollo de los niños y niñas de 3 a 6 años de instituciones educativas iniciales de reciente creación, garantizando su nutrición.

Elaborar este proyecto fue un largo camino, apoyado por la oficial de UBS Optimus. Era necesario conformar un equipo de investigación y definir las alianzas en la zona. Datos, observaciones y decisiones fueron necesarias desde el primer momento. Coherencia y pertinencia eran la clave. ¿Qué se necesita hacer, qué se necesita conocer? ¿Qué necesitan los niños, las docentes, la comunidad, las escuelas? ¿Qué queremos demostrar? ¿Cuánto podemos hacer? ¿Cómo puede ser sostenible? Son algunas de las preguntas que guiaron nuestro reinicio.

Luego de aprobarse el proyecto, la realidad de la zona había cambiado, positivamente. Elegir las escuelas con las cuales trabajar no era tan sencillo pues algunas son ahora Vitrina, otras tienen PELA, algunas tienen apoyo de otras ONG. 20 jardines son el universo de este trabajo, y, aunque todas son de reciente creación en la zona, tienen historias y realidades muy distintas. Algunas fueron PRONOEI, algunas tienen directoras nombradas con aula a cargo, algunas son grandes y de ladrillos, otras de madera.  Algunas muy pequeñas.  El agua suele ser escasa. En todas hay muchos niños y niñas de 3 a 6 años, docentes que dan lo que saben y familias que esperan que sus hijos se desarrollen plenamente.

En el trayecto inicial y por los cambios en la realidad y los tiempos, también cambiaron algunos de nuestros aliados. Sin duda el aliado clave es la UGEL de Ventanilla, institución responsable de la educación en la zona. Renovar el convenio con ella parecía sencillo pero demoró más de lo esperado. Hay disposición y apertura. Otro aliado clave es el Instituto Superior Pedagógico CREA, con quienes implementaremos un diplomado para las docentes del proyecto. Estamos preparando el plan de formación a partir de muchos cuestionamientos y convicciones. Los diversos lenguajes, la integración de aprendizajes y el enfoque intercultural marcan la pauta.  Pero la formación de los docentes no será todo. Se trabajará con la comunidad y a partir de lo que ellos saben y son. Por ello este proyecto tiene 4 componentes: formación docente, formación de padres y madres, participación comunitaria e incidencia y evaluación. Las actividades de cada uno de ellos exigen nuestra dedicación y nuestras mejores ideas. Junto con Cristina, Elsa, Gloria, Katty, Silvia, Maggie, Meche y Marco iniciamos este nuevo sueño.

Lima, 9 de enero de 2015

Rocío Corcuera Ríos, coordinadora del proyecto